Quincho Le Blanc
2023
|
Lo Barnechea, Santiago de Chile
El Quincho Le Blanc surge de la voluntad de transformar un espacio exterior residual en el núcleo social de la vivienda. Mediante una estructura ligera y cuidadosamente proporcionada, se logra una transición fluida entre el interior y el exterior. La mezcla entre vegetación y lucarnas permiten que la luz natural penetre de manera controlada a lo largo del día.
La propuesta articula un conjunto de materialidades complementarias: hormigón visto en el área de cocina, porcelanato en el piso junto a árboles, enredaderas y maceteros que incorporan la vegetación del exterior. Este sistema de texturas define una atmósfera contemporánea que equilibra calidez y sobriedad, consolidando un espacio funcional para el uso cotidiano y la vida social.


El proyecto parte del reconocimiento de dos espacios preexistentes: una zona de jardín sin uso definido y un área techada con una cubierta provisional de lona plástica. La estrategia de diseño consistió en fusionar ambos espacios mediante la demolición del muro divisorio que los separaba, generando un único recinto de mayor amplitud y coherencia espacial. Sobre esta nueva planta unificada se construyó una cubierta definitiva que incorpora lucarnas, resolviendo el ingreso de luz natural a través de los árboles preexistentes.



Un umbral entre la casa y el jardín
Un elemento central del proyecto es la ventana corredera que articula la relación entre el quincho y el resto de la vivienda. Su cierre total permite integrar el espacio al interior de la casa, mientras que su apertura lo convierte en una extensión protegida del jardín. Esta doble condición define al quincho como un espacio intermedio — ni completamente interior ni exterior — capaz de adaptarse a distintas situaciones de uso y a cualquier época del año. El resultado es un lugar de encuentro flexible, que amplía de manera significativa la superficie habitable de la vivienda sin perder el vínculo con el paisaje natural que lo rodea.





2023
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Lo Barnechea, Santiago de Chile
Quincho Le Blanc
El Quincho Le Blanc surge de la voluntad de transformar un espacio exterior residual en el núcleo social de la vivienda. Mediante una estructura ligera y cuidadosamente proporcionada, se logra una transición fluida entre el interior y el exterior. La mezcla entre vegetación y lucarnas permiten que la luz natural penetre de manera controlada a lo largo del día.
La propuesta articula un conjunto de materialidades complementarias: hormigón visto en el área de cocina, porcelanato en el piso junto a árboles, enredaderas y maceteros que incorporan la vegetación del exterior. Este sistema de texturas define una atmósfera contemporánea que equilibra calidez y sobriedad, consolidando un espacio funcional para el uso cotidiano y la vida social.




El proyecto parte del reconocimiento de dos espacios preexistentes: una zona de jardín sin uso definido y un área techada con una cubierta provisional de lona plástica. La estrategia de diseño consistió en fusionar ambos espacios mediante la demolición del muro divisorio que los separaba, generando un único recinto de mayor amplitud y coherencia espacial. Sobre esta nueva planta unificada se construyó una cubierta definitiva que incorpora lucarnas, resolviendo el ingreso de luz natural a través de los árboles preexistentes.




Un umbral entre la casa y el jardín
Un elemento central del proyecto es la ventana corredera que articula la relación entre el quincho y el resto de la vivienda. Su cierre total permite integrar el espacio al interior de la casa, mientras que su apertura lo convierte en una extensión protegida del jardín. Esta doble condición define al quincho como un espacio intermedio — ni completamente interior ni exterior — capaz de adaptarse a distintas situaciones de uso y a cualquier época del año. El resultado es un lugar de encuentro flexible, que amplía de manera significativa la superficie habitable de la vivienda sin perder el vínculo con el paisaje natural que lo rodea.












Quincho Le Blanc
2023
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Lo Barnechea, Santiago de Chile
El Quincho Le Blanc surge de la voluntad de transformar un espacio exterior residual en el núcleo social de la vivienda. Mediante una estructura ligera y cuidadosamente proporcionada, se logra una transición fluida entre el interior y el exterior. La mezcla entre vegetación y lucarnas permiten que la luz natural penetre de manera controlada a lo largo del día.
La propuesta articula un conjunto de materialidades complementarias: hormigón visto en el área de cocina, porcelanato en el piso junto a árboles, enredaderas y maceteros que incorporan la vegetación del exterior. Este sistema de texturas define una atmósfera contemporánea que equilibra calidez y sobriedad, consolidando un espacio funcional para el uso cotidiano y la vida social.


El proyecto parte del reconocimiento de dos espacios preexistentes: una zona de jardín sin uso definido y un área techada con una cubierta provisional de lona plástica. La estrategia de diseño consistió en fusionar ambos espacios mediante la demolición del muro divisorio que los separaba, generando un único recinto de mayor amplitud y coherencia espacial. Sobre esta nueva planta unificada se construyó una cubierta definitiva que incorpora lucarnas, resolviendo el ingreso de luz natural a través de los árboles preexistentes.




Un umbral entre la casa y el jardín
Un elemento central del proyecto es la ventana corredera que articula la relación entre el quincho y el resto de la vivienda. Su cierre total permite integrar el espacio al interior de la casa, mientras que su apertura lo convierte en una extensión protegida del jardín. Esta doble condición define al quincho como un espacio intermedio — ni completamente interior ni exterior — capaz de adaptarse a distintas situaciones de uso y a cualquier época del año. El resultado es un lugar de encuentro flexible, que amplía de manera significativa la superficie habitable de la vivienda sin perder el vínculo con el paisaje natural que lo rodea.




